Me siento sola entre el humo y tu ausencia y quisiera no pensar, pero cómo no hacerlo si te metiste tan hondo que ya eres un eslabón más de mi estructura.
Caminante rebelde de mis noches lujuriosas, fuiste el poeta que llenó mis oídos de pasión. Guardían de mis más oscuros pensamientos, esos que compartíamos como si fuéramos uno… y fuimos uno,
Me llenaste de vida. Me enseñaste a vivir y a sentirte como nadie será capaz de hacerlo. Soberbia no es, es certeza de saberte pleno y tú, cuando estabas conmigo.
¿Extrañarás mi forma de hacerte estremecer?
No hay comentarios:
Publicar un comentario